Batalla épica entre lo sinfónico y lo denso MAYAN crea nigromancia en Bogotá.

Fotografía: Sergio Garzón

El pasado domingo en Bogotá, se presentó la banda neerlandesa MaYaN, un espectáculo monstruoso de voces, guitarras, teclado, batería, una mezcla de death metal con ritmos progresivos, sinfónicos, black, en total una fuerte fusión de seres virtuosos armonizando música inmortal.

En el escenario yacían nueve músicos del mundo para Colombia, presentando y haciendo un recorrido de los álbumes ‘Quarterpast´, ´Antagonise´ y su más reciente creación ´Dhyana´.

Fotografía: Sergio Garzón 

El ambiente del lugar se tornó dulce, oscuro y enigmático, escuchar tanto prodigio vocal mezclado entre ondas limpias, rasgadas, guturales, y melódicas producen un equilibrio armónico que asombra generando de inmediato una sensación de nigromancía en el auditorio.

Fotografía: Sergio Garzón

No era extraño escuchar entre el público gritos de admiración y éxtasis, cada que Laura Macri tomaba el micrófono, y que decir de Marcela Bovio quien con su elegancia entregó melodías que embelesaban a cualquier simple mortal. La noche fue maravillosa ya que MaYan con su gran destreza armónica impuso su huella imborrable, destellando luz con cada riff creado por Mark Jansen, quien con su voz gutural daba ese toque explosivo entre cada emisión de delicadeza originada por las vocalistas. Además de vislumbrar la potencia de Adam Denlinger con su frecuencia grave y encantadora, al lado de su camarada de batalla George Oosthoek quien lanzaba certeras liricas con tonalidades extremas.

Fotografía: Sergio Garzón

Esta banda en las tablas inicia tocando temas como: ´My Pledge of Allegiance´, ´Mountain of Madness´, ´Passion’, ´La Danza´ dejando atónitos a todos con su pulcritud que no se ve trastocada por tantos músicos en un escenario, es de saber que en ocasiones el espacio de la tarima no es tan extenso, pero esto no fue un problema para esta extraordinaria agrupación.

Los teclados a cargo de Roberto Macri impactaron por su contundencia, calidez y encantamiento en temas como ´Fools of Damnation´, canción que recordó la infaltable influencia y lazo de hermandad con la agrupación Épica.

Fotografía: Sergio Garzón

Luego se escuchan tonos enérgicos con ´Nihilism´, un contraste total al anterior tema, donde la percusión a cargo de Ariën van Weesenbeek expresa belleza de oscuridad y penumbra en sonidos intensos que embriagan el lugar, cada vez con más fuerza Roel Käller en su bajo incitaba a continuar los saltos y empujones del llamado a la danza, en la victoria de celebración con MaYaN en la capital colombiana.

La genialidad de la batalla ya estaba en toda su extensión, con ´ Follow in the Cry´, ´Saints Dont Die´ y ´Dhyana´, que vibraban con el dúo de guitarras lideradas por Frank Shiphorst y Merel Bechtold decisivos instrumentos de guerra fantástica que llevaba a los asistentes al frenesí melodioso del gran episodio nigromante de la primera noche del mes de septiembre.

Noche épica que hechizo al público capitalino que no esperaba nada menos ese día de batalla, en donde MaYaN dejó en el ambiente centelleos extraordinarios de sinfonía y densidad con su presentación onírica, escénica y musical.

Por último, gracias a MaYaN por hipnotizarnos con su profesionalismo, entrega y sencillez, la noche finalizó con la compañía y acercamiento de los músicos que compartieron saludos, pequeñas charlas, abrazos, apretones de mano y muchas felicitaciones que fluían por parte de los asistentes a causa de su grandeza manifestada en el show, noche mágica que una vez más demuestra que la música une diferentes nacionalidades y talentos.

Reseña por: Silvia Johanna Gutiérrez

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